30/06/21 00:00

Rama Negra: ¿es posible controlarla de un golpe?

Entramos de lleno en el mundo de Rama Negra e investigamos qué activos logran la mejor performance para darle batalla a una de las malezas más complicadas de la agricultura argentina.

La Rama Negra (Conyza spp) es sin dudas una de las principales malezas a nivel nacional, expandiéndose por casi toda la superficie agrícola argentina. La resistencia a Glifosato, confirmada hace más de 5 años, está ampliamente distribuida, mientras que la resistencia a inhibidores de ALS, confirmada en el año 2019 en un biotipo del sur de Santa Fe, se encuentra en expansión. 

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Foto 1: Testigo, Rama Negra al momento de la aplicación

Esta última resistencia es muy preocupante ya que estos activos son ampliamente utilizados para el control en barbechos de otoño en los cereales de invierno, y en barbechos cortos de primavera tanto para control de las plantas que han nacido en el invierno, como para cubrir nuevas camadas de nacimiento de esta época.

Sumado a esas resistencias ya confirmadas, en 2019 la REM lanzó una alerta amarilla de un biotipo del norte de Buenos Aires con resistencia  múltiple a Glifosato, ALS, hormonales (2,4 D) y PPO (Saflufenacil)

Una de las estrategias más difundidas en los últimos años para el control efectivo de malezas resistentes, y en especial para la Rama Negra, es el “doble golpe”. Esta técnica consiste en la aplicación de un desecante o quemante algunos días después de un primer tratamiento generalmente de acción sistémica. 

Si bien la estrategia es muy útil y recomendable para asegurar controles y disminuir la posibilidad de escapes que pueden derivar en resistencias, genera algunas incertidumbres. La primera es cuanto más efectiva es que el control de un solo golpe (pudiendo combinar también modos de acción), y la segunda es sobre el impacto ambiental que esta estrategia conlleva,  pudiendo utilizar quizás otras alternativas que aún son eficientes y con menores costos ambientales.

Ensayo a campo

En el año 2020, en la localidad de Los Surgentes, la REM en conjunto con la Regional Aapresid Los Surgentes - Inriville, realizó un ensayo para evaluar el nivel de  control de los principales activos con los que hoy se cuenta para tratar Conyza en postemergencia con “un solo golpe”. El mismo fue llevado a cabo por el Ing. Agr. José Luis Zorzín, de la Consultora Más Hectáreas.

La condición particularmente seca de la campaña  posibilitó llegar solo con la aplicación de barbecho largo en el mes de abril a los tratamientos primaverales, condición no habitual en campañas típicas.. Se aplicó sobre las plántulas nacidas en el pico de emergencias durante el mes de agosto.

El ensayo se diseñó en bloques de 3 repeticiones aleatorizadas. La evaluación de los herbicidas se realizó a los 10, 21 y 28 días posteriores a la aplicación (DDA). En el Cuadro 1 a continuación se describen los tratamientos realizados, modos de acción, impacto ambiental según el indicador EIQ* (*no se encontraron valores de este indicador para Halauxifen).

Cuadro 1:

Ensayo rama negra

Niveles de control alcanzado

En los primeros tratamientos, donde el Glifosato fue el único activo, los niveles de controles se relacionan directamente con las dosis usadas, alcanzando los valores máximos a los 21 DDA (Foto 2). (Figura 1). 

Es necesario remarcar el mayor impacto ambiental que se da a medida que se aumenta la dosis. Aún así se recomienda el agregado de Glifosato en las mezclas a dosis normales de uso, ya que en mayor o menor medida sigue aportando al control,  debido  a que en toda población aún quedan individuos susceptibles.

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Foto 2: Tratamiento 3 (4 Lt/Ha Glifosato 54%) a los 21 DDA.

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Figura 1: Porcentaje de control de Rama Negra en respuesta a distintos tratamientos postemergentes, evaluados a los 10, 21 y 28 DDA.

Se evidenció una pérdida de sensibilidad a los herbicidas 2,4D e inhibidores de ALS ensayados. Dosis que anteriormente daban un control total, ahora muestran una disminución de control con las dosis evaluadas. Esto se hace más evidente en malezas de mayor tamaño (de más de 20 cm y ramificadas). Las más chicas se ven más afectadas. casi con controles totales en plántulas. Cabe destacar que históricamente los inhibidores de ALS son la herramienta más utilizada para el control de esta maleza por su alta efectividad de control a un costo razonablemente bajo. 

La Atrazina aportó en gran medida al control de esta latifoliada, su inclusión a la mezcla de Glifosato y hormonales (2,4 D) hizo que el control llegue al 87% a los 21 DDA, situándose como una alternativa válida para los barbechos cortos. Sin embargo, debe tenerse en cuenta el nivel de impacto ambiental que genera este activo del grupo de las Triazinas.

En cuanto a los PPO evaluados (quemantes principalmente) se destacó el control de Saflufenacil,  al alcanzar un 97% de control con rapidez (10 DDA). Como se mencionó anteriormente, existe aún en vigencia una alerta amarilla REM para  este grupo de herbicidas. En campañas futuras, si se confirma la resistencia y los biotipos se expanden, podríamos ver disminuciones en los porcentajes de control.

El tratamiento que combinó Glifosato con dos auxinas sintéticas de diferente familias (Halauxifen y Fluroxipyr) formuladas en mezcla, mostró muy buen desempeño alcanzando en promedio de las 3 repeticiones  87% y 88%, a los 21 y 28 días respectivamente.

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Foto 3: Tratamiento 15 (Glifosato + (Halauxifen+Fluroxipyr)) vs. testigo a los 21 DDA.

La combinación en mezcla en una sola aplicación de Glifosato, hormonales, ALS y PPO quemante fue el único tratamiento que alcanzó un control total a los 28 DDA. Cabe destacar que cuando analizamos el valor alcanzado por el  indicador EIQ de esta mezcla es similar al de otras mezclas evaluadas con menor cantidad de activos.

El ensayo evidenció que para el control de esta especie en esta situación particular en la mayoría de los tratamientos evaluados ya no es suficiente ir por la estrategia de un solo golpe. Si bien  no se evaluaron tratamientos de “doble golpe”, esta estrategia resulta casi indispensable para los controles de malezas más avanzadas en tamaño. Ya que si con un solo tratamiento no se logra alcanzar el control total de la población, los individuos sobrevivientes serán más difíciles de controlar luego. 

Consideraciones finales

Conocer los momentos en que nacen las malezas es clave para planificar una estrategia de manejo. La Rama Negra presenta una emergencia prolongada en el tiempo, con un pico marcado en el otoño y otro de menor magnitud, pero también considerable, en la primavera. Las aplicaciones en otoño para los nacimientos de abril son muy efectivas, muy diferente es el caso si se aplica tardíamente en primavera. Debido a que esto varía año a año, según regiones, cultivo antecesor, nivel de cobertura, entre otras cuestiones, el monitoreo sigue siendo la práctica indiscutible para hacer un manejo lote a lote.

Uno de los principales factores a considerar será el tamaño de la maleza, esperando mejores controles cuanto menor es el tamaño al momento de aplicar. Las condiciones de humedad de suelo y ambiente pueden influenciar también los resultados logrados. 

Esta especie tiene mucha sensibilidad al sombreado, lo que reduce su emergencia. Al inicio, para poder ganarle la batalla, es importante  lograr una buena implantación de los cultivos invernales, ya sea de renta o de servicio, y entender la importancia del siempre verde para el manejo integrado de la maleza. 

La calidad de aplicación es clave en los tratamientos postemergentes, más aún cuando se incluyen quemantes, productos de contacto, que requieren buena cobertura de gotas para lograr controles satisfactorios. La situación que normalmente presenta mayor dificultad es luego de la cosecha de maíces tardíos, porque la maleza se encuentra protegida por los rastrojos y con un tamaño considerable.

Como conclusión final se puede mencionar que quedan herramientas químicas para el control de esta maleza pero las opciones se van restringiendo con la aparición de resistencias.  La rotación y la mezcla de activos de diferentes sitios de acción son prácticas imperiosas para alargar la vida de los activos disponibles. 

Ante la pérdida de sensibilidad de las herramientas químicas, el resto de las prácticas cobran mayor relevancia. Los cultivos de servicios son una de ellas, pero debe ajustarse su manejo si se busca lograr un buen control temprano de malezas. El uso en conjunto de cultivos de servicios con herbicidas residuales es una muy buena complementación de prácticas que deben tenerse en cuenta al momento de definir estrategias.