Este año que pasó nos llevó a replantear nuestro trabajo, nuestro modo de relacionarnos, a seguir conectados a pesar de no poder estar juntos. Nos repensamos desde lo personal y desde lo familiar, pero por sobre todo hemos debido redefinir nuestras actividades institucionales a lo largo de todo el año. 

Debimos aprender a hacer nuestro Congreso totalmente digital y online en tiempo real y debatir cómo hacer las UPA’s, cómo mantener las actividades de los Grupos Regionales, cómo continuar con las reuniones de Comisión Directiva y cerrar las oficinas durante meses, entre muchas otras cosas que debimos cambiar.

A partir de la irrupción de lo inesperado, la virtualidad y las plataformas emergieron con una fuerza inusitada y se volvieron parte de nuestro minuto a minuto. Se dispararon otras modalidades de acción institucional en Aapresid, replanteando profundamente la manera de entender cómo compartimos los contenidos y conocimientos que vamos generando, con un posicionamiento más estratégico y distribuido a lo largo del año. Ahora, el 2021 nos obliga entre otras cosas a repensar en profundidad nuestra matriz de generación de recursos institucionales.   

Hace un año empezamos a trabajar en el Plan Estratégico Aapresid (PEA) con prospectiva 2025. En su construcción participaron voluntariamente más de 300 socios de todo el país.

Esta amplia participación de las bases societarias nos permite tener una visión de gran diversidad territorial y poder así respaldarnos en un mandato de acción claro para enfocar las fuerzas en pos de los objetivos planteados en conjunto y compartirlo con nuestros socios estratégicos: empresas, instituciones y la sociedad en general, tanto la regional como fronteras afuera, para otorgarle mayor alcance, potencia y previsibilidad. 

Este es el camino que elegimos en pos de  generar confianza interna, en el ámbito del agro y hacia el resto de la sociedad.

Del PEA surgieron líneas estratégicas de trabajo como la profundización en la participación de los socios, la internacionalización de Aapresid y la necesidad de influir en políticas públicas en los distintos niveles, desde lo local a lo nacional e internacional, como también la necesidad de mejorar nuestra calidad de gestión institucional, entre otras. 

En pos de la mejora de la gestión institucional estamos analizando y profundizando la conexión y las sinergias que existen entre los distintos programas. En este nuevo contexto, y atentos a las demandas del entorno, se vuelve necesario integrar y articular visiones en conjunto.

La Agricultura Siempre Verde (ASV) nos plantea un desafío bien sistémico, afortunadamente los distintos programas de Aapresid nos aportan y nos van guiando en el desarrollo de este nuevo paradigma que apunta a la diversidad. 

Hemos transitado mucho y necesitamos seguir caminando con fuerza y determinación para afrontar los grandes desafíos por venir, en un mundo que ya no volverá a ser igual al que conocimos. En el ámbito agropecuario somos pocos y debemos tender más puentes entre nosotros y con la sociedad. 

Es menester trabajar en generar confianza con las comunidades y estar atentos a la articulación con las políticas públicas. No es una tarea fácil y vamos a necesitar de alianzas estratégicas  con otras organizaciones para llevarlas adelante. 

Continuemos trabajando juntos, con la fuerza que tanto nos caracteriza…

 

¡Adelante Aapresid!