El evento virtual liderado por Aula Aapresid y FEDIAP reunió a más de 400 alumnos y docentes de escuelas secundarias de todo el país.

El 14 de octubre a las 10 a.m. la ‘Gran Aula’ abrió sus puertas para recibir a estudiantes de escuelas secundarias y docentes de todo el país y ofrecer un espacio de intercambio sobre producción agropecuaria y sustentabilidad.

El evento virtual fue coorganizado por Aula Aapresid y FEDIAP (asociación civil sin fines de lucro que reúne escuelas, bachilleres, agro técnicas, centros de formación rural, escuelas de la familia agrícola e institutos superiores) y fue seguido en vivo por más de 400 asistentes a través del canal de YouTube de Aapresid.

La bienvenida estuvo a cargo de Alberto Balbarrey, líder del proyecto Aula Aapresid y Pablo Guelperin, miembro de la Comisión Directa de la Institución, quien expresó: “queremos construir un puente con actores sociales para conversar sobre una producción agropecuaria en plena evolución”.

A lo largo de todo el taller los participantes pudieron interactuar en vivo, hacer preguntas, compartir opiniones y responder encuestas.

Uno de los oradores invitados fue Gervasio Piñeiro, de FAUBA-CONICET, quien explicó que la agricultura trabaja en ecosistemas naturales que, como tales, se guían por interacciones complejas. Cada acción del productor desencadena e impacta sobre muchos procesos, por lo que hay que aprender a considerar estos equilibrios a la hora de producir.

Así, para bien y para mal, la agricultura es capaz de regular el clima, los ciclos del agua y de nutrientes, la biodiversidad, etc. Esto plantea dos paradigmas de producción: uno simplista pero lamentablemente muy adoptado, y otro más complejo. El primero sigue pensando en la producción de granos o carne como único objetivo. “Este modelo no sólo genera impactos negativos como contaminación, elevadas emisiones de GEI, degradación de suelos y ecosistemas, sino que además es cada vez mas dependiente de insumos para mantenerse en producción”, explicó.

El paradigma complejo piensa una agricultura capaz de promover procesos de regulación y soporte que sean positivos para el ecosistema. “Es decir, que además de producir granos y carne genere servicios ecosistémicos: reducir la contaminación y las emisiones, promover la biodiversidad, generar ríos limpios, aire puro y paisajes agradables”. En esa línea, Piñeiro introdujo a los cultivos de servicios como herramienta para impulsar ese cambio de paradigma.

El productor de Aapresid Marcelo Arriola mostró un caso real en línea con este nuevo modelo de producción. “La Chacra Aapresid Pergamino es un ejemplo de que es posible una agricultura productiva que capture carbono, que retenga nutrientes, que mejore la biodiversidad y reduzca las emisiones. Si hay un modelo exitoso para copiar, es el de la Naturaleza, que no hace monocultivo, no ara el suelo ni lo deja morir entre cultivo y cultivo, sino que lo mantiene siempre vivo y siempre verde”, concluyó.  

Para cerrar, el líder de Aula Aapresid Alberto Balbarrey agregó: “no podemos estar bien individualmente si los demás no lo están. Por eso desde Aula Aapresid queremos estar al servicio de la comunidad”. Guelperin agregó que “el proyecto busca promover un campo más vivible, que nos incluya a todos”.