¿El barbecho realmente ahorra agua? Un estudio de la Red de Cultivos de Servicios de Aapresid derriba el mito
El barbecho fue considerado históricamente la práctica indiscutible y estratégica para "guardar" agua en el perfil para el cultivo estival posterior.
Publicado el 14 de julio de 2026

El barbecho fue considerado históricamente la práctica indiscutible y estratégica para "guardar" agua en el perfil para el cultivo estival posterior. Sin embargo, un reciente estudio científico a gran escala publicado en la prestigiosa revista internacional Field Crop Research viene a cuestionar este paradigma con datos contundentes obtenidos a campo.
El trabajo, basado en la información de la Red de Cultivos de Servicios de Aapresid y liderado por especialistas del IFEVA, FAUBA, UNR y la Universidad de Wisconsin–Madison (USA), analizó la dinámica del agua en el suelo a lo largo de 6 campañas (2018-2023) sobre 63 sitios experimentales distribuidos en 5 regiones agroclimáticas de Argentina.
El barbecho: una "canilla abierta" de ineficiencia
La principal conclusión del estudio enciende una alarma sobre el manejo tradicional: el barbecho no es la mejor estrategia para acumular agua. Los datos demuestran que durante el período de barbecho largo se perdieron por evaporación directa y percolación profunda entre 271 y 409 mm de agua.
Esto significa que una enorme porción del agua de lluvia ofertada durante el invierno se pierde sin ser aprovechada por ningún cultivo, funcionando el suelo de manera sumamente ineficiente.
Cultivos de Servicios: ¿Consumo o inversión?
El estudio comparó la performance de este barbecho tradicional frente a diferentes opciones de Cultivos de Servicios (CS), evaluando el comportamiento de gramíneas, leguminosas, crucíferas y mezclas.
Si bien al momento de su terminación, los CS consumieron en promedio un 25% más de agua que un barbecho largo, al momento de sembrar el cultivo estival, la disponibilidad hídrica fue similar entre ambos sistemas, para la mayoría de las regiones.
Asimismo, el estudio confirma que las lluvias ocurridas entre la terminación del CS y la siembra del estival son las que más explican las diferencias en el agua disponible para este último.
Por otro lado, la investigación demostró que los cultivos de servicios transforman la pérdida pasiva (evaporación y percolación) en transpiración productiva, mejorando la estructura del suelo, la infiltración y el control de malezas. Así, el consumo del cultivo se ve compensado por una mayor eficiencia general del sistema.
El fantasma del “costo hídrico”
Uno de los mayores temores del productor al incorporar cultivos de servicios es el posible "costo hídrico" que afecte el rendimiento de cultivos de grano subsiguientes.
El análisis demostró que, mediante un manejo correcto del momento de secado de los CS y dependiendo de las recargas hídricas primaverales, la penalización de los rindes de los cultivos posteriores son mínimos o inexistentes en la mayoría de las regiones.
Además del momento de secado y la recarga primaveral, el estudio señala que otro factor clave a la hora de pensar el rinde del cultivo estival, es la especie de cultivo de servicios elegida.
Por ejemplo, las gramíneas redujeron el rinde de maíces posteriores cuando su consumo de agua no logró recuperarse entre el secado del CS y la siembra del cultivo estival. Por el contrario, CS de leguminosas incrementan los rindes del maíz , incluso cuando el agua disponible era menor, probablemente gracias al aporte de N. En cuanto a las mezclas, estas presentaron, en general, respuestas neutras o positivas, similares a los CS leguminosas.
Los Cultivos de servicios y su espacio exclusivo en el Congreso Aapresid
Los resultados de este estudio serán presentados por el especialista de FAUBA Gervasio Piñeiro en el marco de un bloque temático exclusivo asignado a los cultivos de servicios en el próximo Congreso Aapresid, con la fuerza de Expoagro, que tendrá lugar en Rosario, del 4 al 6 de agosto.
El bloque se desarrollará en una de las salas del Congreso y se extenderá a lo largo del miércoles 5, con una serie de paneles que abordarán desafíos como el pastoreo de cultivos de servicios, su impacto sobre poblaciones de insectos y su contribución a la disponibilidad de nitrógeno en cultivos sucesores.