15/10/21 00:00

Algodón: claves de manejo para la próxima campaña

El impulso a la actividad y el panorama de buenos precios dan luz verde al cultivo para recuperar protagonismo en el norte del país. La importancia de la planificación para lograr los mejores resultados.

Agenda Aapresid - el ciclo semanal de entrevistas que ofrece la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) en su plataforma digital para hablar de actualidad de campaña -, reunió en su edición del 6 de octubre a referentes que compartieron claves para el cultivo de algodón (reviví el evento completo ACÁ)

Planificación y buena implantación para lograr resultados exitosos

Las particularidades del cultivo en cuanto a la definición del rendimiento y la cosecha, sumado al elevado costo de inversión (4 a 5 veces mayor a otros cultivos extensivos) ponen en relieve la importancia de la planificación, incluido el tratamiento post-cosecha, señaló Alex Montenegro, Investigador del INTA Sáenz Peña. 

En primera instancia y desde la visión sistémica, el asesor Martín Canteros indica que el manejo debe apuntar a “cosechar toda el agua posible de la primavera”, sobre la base de la siembra directa y la incorporación de cultivos de servicios, que en la zona generalmente se incluyen en las secuencias previo a soja y despues de algodón. Otro punto a considerar es la fertilización, principalmente en chacras con larga historia agrícola. 

Pablo Vaquero (Gensus S.A), hizo foco en los puntos que hacen a una buena implantación. “Primero, asegurarse de que el lote esté libre de malezas, luego chequear la temperatura del suelo (18 ºC en los primeros 10 cm de suelo durante al menos 3 días) y la humedad en el metro y medio del perfil”. 

Por último, la adecuada profundidad de siembra y distribución de semillas, previamente tratadas, son variables críticas para facilitar la emergencia. En cuanto a plagas, recomendaron estar muy atentos al picudo del algodonero, principal amenaza que ataca a partir de enero y genera daños sobre flores y capullos en formación. 

Nuevas tecnologías en genética, el otro pilar fundamental 

Mauricio Tcach (Investigador del INTA Sáenz Peña) comentó que, después de casi 20 años desde la última variedad inscripta, están reflotando la oferta genética gracias al trabajo conjunto público-privado. 

Desarrollaron 3 variedades (Guazuncho IV, Guaraní y Porá III) de ciclo intermedio, resistentes al glifosato y a lepidópteros y muy adaptadas a la cosecha mecánica. La mejor interacción con el ambiente de estos materiales y menor duración del ciclo abren el juego a las fechas de siembra, con ventana desde fines de octubre a diciembre.

Vaquero explicó que vienen trabajando junto al Ministerio de la Producción de Chaco en la multiplicación de semilla original para entregarla fiscalizada y controlada a pequeños productores, ofreciendo además protocolos para la obtención de semilla de calidad a aquellos productores que opten por multiplicación para uso propio.

Perspectivas para la próxima campaña

Se espera un crecimiento en la superficie implantada “por arriba de 350.000 de has totales”, estimó Montenegro, y buenas expectativas en cuanto a volumen de producción. Por otro lado, considerando los precios actuales, el rinde de indiferencia -para cubrir los costos/ha- es de aproximadamente 400-500 kg. de fibra, arrojó Canteros. 

Los especialistas mencionan la necesidad “de más biotecnología” y, por otra parte, advierten ser cuidadosos con la calidad de aplicaciones en campos vecinos con soja Enlist, ya que el algodón es muy susceptible a herbicidas hormonales como el 2,4-D. 

Por último, la certificación del cultivo, como la que otorga el sello “Algodón Responsable Argentino”, es una oportunidad para dar un broche de oro al proceso, y ofrecer al mercado fibra de algodón trazado. Esta iniciativa de Aapresid junto con la Asociación Argentina de Productores Algodoneros (AAPA), brinda una certificación a las prácticas sustentables en el cultivo, alineada a requisitos internacionales de cuidado del ambiente y la comunidad.